Una casa que flota sobre la piedra en Cap Falcó
Tipología: Vivienda unifamiliar
Ubicación: Calviá
Arquitecto: Jaime Salvá
Fecha del proyecto: 2018
Superficie construida: 418 m² + sótano
En Cap Falcó, sobre una parcela con una pendiente pronunciada frente a la costa suroeste de Mallorca, AZURE utiliza el desnivel como punto de partida para definir la implantación, las vistas y la relación de la vivienda con el paisaje. La casa ocupa la parte más alta del solar para aprovechar la orientación y la entrada de luz natural, mientras que el acceso desde la cota inferior refuerza la percepción de escala y la relación con la topografía.
Desde este punto, la vivienda parece apoyarse sobre un gran muro de piedra seca de Santanyí, reforzando la horizontalidad del conjunto y esa sensación de ligereza que recorre todo el proyecto
Una casa precisa
El encargo buscaba una vivienda contemporánea, funcional y atemporal, con un lenguaje sereno y contenido. La propuesta se construye desde una geometría clara y proporciones muy medidas, evitando gestos innecesarios y dejando que la luz, la materialidad y la relación con el paisaje definan la arquitectura.
La topografía condiciona el proyecto desde el inicio, organizando tanto la secuencia de acceso como la distribución interior.
Seguir el desnivel
La vivienda se adapta a la pendiente mediante distintos niveles que siguen la lógica natural de la parcela. Esta disposición permite generar conexiones visuales entre las distintas estancias y una relación más continua entre interior y exterior.
La diferencia de cotas ayuda también a organizar la privacidad de la vivienda, abriendo las principales áreas hacia las vistas lejanas y la orientación más favorable. Los espacios se suceden de forma natural, sin interrupciones bruscas.
Luz y continuidad
Los espacios interiores se conectan de forma fluida, permitiendo que la luz natural atraviese la vivienda a lo largo del día. Cada apertura responde a la orientación, la función del espacio y la relación con el exterior.
La ventilación cruzada, las visuales largas y la continuidad entre estancias refuerzan la sensación de amplitud y calma que define el proyecto.
Abrirse al paisaje
Los ventanales correderos desaparecen completamente al abrirse, conectando el salón con las terrazas y la piscina. La continuidad de materiales entre interior y exterior hace que ambos espacios se perciban como parte de un mismo ambiente.
La relación con el paisaje se trabaja desde la proporción y la escala, sin elementos innecesarios ni gestos forzados.
Materiales
La materialidad se plantea desde una paleta neutra y contenida. Piedra, madera y tonos arena aportan calidez y ayudan a construir una atmósfera serena y coherente.
La piedra seca de Santanyí tiene un papel central en el proyecto, tanto por su presencia material como por su relación con el lugar. El resto de materiales acompañan esta misma lógica, reforzando la sensación de continuidad en toda la vivienda.
Interiores
El interiorismo sigue la misma línea de sencillez y precisión que la arquitectura. El mobiliario y los revestimientos se integran con discreción, dejando que la luz, las proporciones y los materiales sean los protagonistas.
La vivienda busca una sensación de calma y equilibrio, construyendo espacios pensados para vivirse con naturalidad.
La vivienda
AZURE plantea una arquitectura que se adapta al terreno sin imponerse sobre él. La pendiente, la luz y la proporción definen una vivienda donde cada decisión responde al lugar y a una forma de habitar sencilla y contemporánea.
Colaboradores
Arquitectura & Interiorismo: Jaime Salvá
Dirección de ejecución: Iñaki Fernández (Coco ingenieros)
Constructora: Building More P&P S.L
Fotografía: Ricard Lopez